Como todos sabemos a la hora de dejar de fumar, la motivación es un factor fundamental por lo que el embarazo puede convertirse en un momento idóneo, ya que esta situación puede reforzar la toma de la decisión y puesta en marcha de la intención de dejar de fumar.
El embarazo constituye en muchas ocasiones, el hecho determinante de plantearse el abandono definitivo o temporal del tabaco. Estudios revelan que la gran mayoría de las mujeres fumadoras al confirmarse su embarazo logran dejar el hábito durante el primer trimestre.